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En 2006, y a sólo diez días de asumir la presidencia, Felipe Calderón declararía frontalmente la guerra al narcotráfico, siguiendo con una política de mano firme contra el crimen organizado a la manera que en Colombia Alvaro Uribe Vélez empleaba en ese momento, dando comienzo a una avalancha de muertes que tuvieron en la prensa de nota roja su medio de visualización y distribución. De colombianizacion pronto se hablaría pero solo seria superada y rebasada por una mexicanizacion de la guerra narco.

En México, la nota roja se caracteriza por espectacularizar la muerte y publicar enormes cantidades de imágenes violentas, acompañadas por titulares que, con humor negro, hacen  circular de forma masiva la muerte del otro. La cantidad de sangre que visualmente consume tanto de forma activa como pasiva el pueblo mexicano,  termina por banalizar la vida humana.

Los muestrarios buscan llevar todos esos litros de tinta roja a su unidad mínima, ocultando la escena para desde el fragmento fotografico dar lugar a una imagen mental amplia y crítica, sumado a los datos extraídos de las noticias que dan una particularidad y contexto a cada una de las muestras. El dolor de nuevo se vuelve singular.

El procedimiento utilizado, similar al que se realiza con muestras de sangre real, es el siguiente: se identifican las fotografías donde hay presencia de sangre, se extrae de cada una un pequeño circulo de tinta roja, se coloca en un porta y cubre objeto de laboratorio y se la cataloga con datos de nombre, edad, ciudad y causa de muerte, de acuerdo a la información registrada por la publicación, principalmente del diario LA PRENSA o la revista ALARMA!, en periodos de tiempo que van de un una semana, un mes o un año.

 

Lejos de la frialdad de las cifras oficiales y del morbo sensacionalista de la nota roja, me interesa dar a conocer las dimensiones que tiene a nivel mediático, la circulación de la muerte del otro y su relación con un consumo de violencia desmedida en la sociedad actual,  con Muestrarios busco dar cuenta de un momento de la historia de México, donde el crimen se tomo las primeras planas y las víctimas se han ido diluyendo en un continuo pasar de paginas, quedando en su lugar muestrarios, memoriales de cristal.

 Tras seis años de gobierno, durante 2012 decido realizar el muestrario mas extenso un año de ALARMA!, se extraen las muestras mes a mes, llegando a un total de 1011, que linealmente corresponden a 25 metros.

 

 

En 2017 es publicado por CHACO el libro MUESTRARIO  Edición limitada hecha a mano de 50 ejemplares, firmados y numerados con cada una de las 1011 muestras de 2012